Balbuceo de la FIV

¿Qué es un protocolo y cuál se le aplicará?

Comenzar una ronda de tratamiento de fertilidad puede ser increíblemente abrumador, ya que hay mucho que asimilar

La terminología médica desconocida que escuchará usar a su consultor puede hacer que la experiencia también parezca aún más estresante. Sin embargo, una vez que comprenda lo que significan estas palabras desconocidas, verá que no da tanto miedo.

Nos dirigimos a Michalis Kyriakidis, MD, MSc, Ginecólogo en Reproducción Asistida, en Clínica de Fertilidad Embryolab y le pidió que le explicara más sobre una palabra que escuchará en sus consultas iniciales: su protocolo.

El término "protocolo"

Durante los primeros pasos de la FIV, cualquier pareja escuchará términos que puedan confundirlos o incluso estresarlos. Una de las primeras palabras que pueden escuchar de su especialista en fertilidad es el término "protocolo". Y pueden preguntarse, ¿es algo de una película de James Bond o de alguna agencia secreta del gobierno?

Bueno no. El término protocolo se refiere al tipo y la dosis de medicamentos para la fertilidad que pueda necesitar, la combinación de diferentes sustancias y la ruta de su plan de fertilidad.

La estimulación ovárica controlada es un paso fundamental de su tratamiento, durante el cual se recluta la cantidad óptima de óvulos y luego se recolecta para ser fertilizados y producir embriones para su transferencia. Con el tiempo, las técnicas de reproducción asistida han evolucionado para satisfacer las necesidades de diferentes tipos de pacientes.

Tres protocolos principales

En este punto, hay 3 protocolos principales diferentes que su médico puede elegir, aunque en realidad existen varias variaciones.

Su principal diferencia radica en el tipo y el momento de la baja regulación. Tenga en cuenta que la regulación negativa se refiere a las acciones y medicamentos tomados para evitar la ovulación prematura y facilitar la recolección de óvulos.

La mayoría de las parejas a nivel mundial serán tratadas con el protocolo de antagonistas y una porción más pequeña se someterá a un protocolo de agonistas (largo o corto). En todos los protocolos, existe un seguimiento de rutina de las pacientes mediante ecografía transvaginal y perfil hormonal. Los criterios por los que su médico elegirá incluyen principalmente la edad, el historial médico y las características, causa de infertilidad y tratamientos previos de fertilidad.

El protocolo antagonista

El protocolo antagonista es el protocolo de FIV más utilizado en todo el mundo y uno de los más recientes. Implica varias ventajas, como un manejo amigable para el paciente, menos días y dosis de inyecciones y una disminución del riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica. Este tipo de tratamiento comienza en los días 2-3 de su ciclo con hormonas inyectables estimulantes del folículo y dura aproximadamente 10-12 días.

Después de unos días de inyecciones, se agrega el antagonista de GnRH para prevenir la ovulación prematura. Al final, su médico le proporcionará un disparador para estimular la maduración final de los óvulos y proceder a la recuperación de los óvulos. Este tipo de protocolo es efectivo para la mayoría de los pacientes y puede usarse en varios tipos diferentes de infertilidad.

El largo protocolo agonista de GnRH

Por otro lado, el protocolo largo de agonistas de GnRH se ha utilizado durante más de dos décadas como el estándar en la FIV desde su descubrimiento en la década de 1980. Este protocolo comienza el día 21 del ciclo antes del tratamiento con la introducción de la inyección diaria de agonista para la regulación negativa. En los días 2-3 del siguiente ciclo, el paciente comienza con hormonas inyectables estimulantes del folículo y continúa con el agonista hasta el desencadenante de maduración final. En consecuencia, este protocolo implica efectos secundarios como una mayor duración del tratamiento, más ampollas de gonadotropina, formación de quistes ováricos y síntomas menopáusicos. Como resultado, generalmente se reserva para respondedores normales y mujeres con ciclos de FIV anteriores sin éxito o causas específicas de infertilidad.

El protocolo agonista corto

El tercer protocolo principal que su médico puede elegir es el protocolo de agonista corto o Flare-up. Este tipo de protocolo utiliza el agonista de GnRH bajo un concepto diferente para estimular, en lugar de suprimir, la producción natural de FSH del cuerpo. Aunque es menos común en los últimos años, el protocolo de brote generalmente se recomienda cuando un paciente tuvo una respuesta deficiente a otros protocolos o los ha probado sin éxito.

Protocolos alternativos

Existen protocolos alternativos y pueden ser una opción atractiva para muchos médicos y pacientes. Estos varían desde FIV natural hasta FIV mínima, mínima o leve y pueden incluir planes de cebado o pretratamiento. Estos tipos de tratamiento se pueden considerar una mejor opción en pacientes con poca reserva ovárica y pacientes que responden mal, ya que implican un menor costo y dosis de medicamentos, así como menos visitas de monitoreo. Sin embargo, estos protocolos tienen la desventaja principal de un reclutamiento limitado de óvulos para pacientes con función ovárica normal.

Después de varias décadas de avances médicos y tecnológicos, el debate sobre qué protocolo elegir todavía está en curso. En EMBRYOLAB, creemos que el mejor protocolo para cada paciente no debe ser "máximo" ni "mínimo", sino que debe ser "óptimo".

En última instancia, el protocolo correcto se basa en las necesidades y características específicas del paciente, así como en los objetivos familiares. Esta es la razón por la que personalizamos nuestro plan de tratamiento para cada pareja individual. ¡Todo viaje de fertilidad exitoso comienza con una buena planificación!

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